Fernando Alonso: "Ahora ya pienso en el Mundial"



Fernando Alonso apenas ha tenido tiempo de digerir su gesta. Muchos años de trabajo le han dado un premio soñado


Fernando Alonso ya ha entrado en el grupo de elegidos de la F-1. Su victoria en Hungría, a pesar de ser toda una gesta para un piloto español, parece no haber afectado demasiado al asturiano que ya había anunciado en la víspera sus buenas sensaciones de cara a la carrera. En este mismo circuito fue donde Fernando dio el primer 'zarpazo' internacional en la F3000, consiguiendo el segundo puesto. Tres años después lograba en ese mismo escenario subir al podio, pero al primer escalón y en la categoría reina.






Las sensaciones de Fernando en aquella carrera, antes de iniciarse la prueba, eran similares a las que sentía el viernes en Hungría. Una de las cualidades del joven piloto es que sus sensaciones interiores, después tienen reflejo en la pista. Normalmente sólo dice las buenas sensaciones, las malas se las guarda para él, pero en el año 2000 vaticinó un buen puesto en la carrera, pero sin duda lo del domingo superó cualquier cosa. "Confieso que en la pista húngara sentí enormes ganas de ganar la prueba y en realidad, todo me ayudó para que la consiguiese", explicaba ayer, pocas horas después del mayor triunfo en su carrera profesional. "El fin de semana fue fantástico: lograr la pole y la victoria sólo podía ser un sueño hasta hace poco", admitía.


TRIUNFO EN LA INTIMIDAD


El domingo, después de ganar la carrera, Fernando celebró el triunfo en total intimidad, esa que da a los pilotos el casco integral con la visera oscura. Solamente trascendieron los gestos que hacía con las manos. Su corazón latía a tope de revoluciones, pero de alegría y de satisfacción por la hazaña conseguida.


Cuando se bajó del coche, Flavio Briatore estaba allí, presto a recibirle con el abrazo de rigor. Alonso tranquilo, como es él, se puso en pie en el asiento del monoplaza, colocó el volante en su sitio, como obliga el reglamento de la FIA, y solamente después alzó los brazos y se subió encima del coche, pero antes de ese nuevo estallido de alegría, había pasado todo el proceso de maniobras y gestos rutinarios, como si hubiese acabado décimo. "Ya he dicho que sólo tengo 22 años y aunque ya he ganado una carrera, espero poder estar muchos años en la F-1. El próximo paso a dar debe ser estar luchando por el Mundial y cuanto antes mejor", explicaba. "Estoy en un gran equipo, de cara a la próxima temporada tenemos un muy buen proyecto y el nuevo coche debería ser mucho mejor que el actual, por eso espero que podamos reducir las diferencias con los grandes y de esta forma luchar por más victorias y conseguir una mejor posición en el Campeonato", dijo.


Alonso, tímido por naturaleza, no se inmuta cuando empieza a leer en todos los titulares de Europa que es el sucesor de Michael Schumacher. Su adelantamiento del domingo es una de las perlas de la temporada aunque él parece quitarle importancia. "Sencillamente, mi automóvil estaba perfectamente preparado mientras el suyo le creó problemas desde el comienzo de la prueba. Se me presentó la oportunidad y conseguí doblarlo", dijo.


Alonso está muy unido a su familia aunque cada vez tenga menos tiempo de pasarlo con ella. El abrazo a su padre fue de lo más emotivo que se pudo vivir en el Gran Premio. Fundidos en uno solo, padre e hijo celebraron la consecución de un logro por el que ambos, y nunca mejor dicho, ambos han luchado desde que Fernando era un niño. Atrás quedaban miles de kilómetros recorridos en un Peugeot 405, con José Luis al volante y Fernando durmiendo, para llegar desde Oviedo a Italia, donde comenzó a asombrar con su habilidad al volante de un kart de competición.


Más que nunca era un abrazo familiar, porque el triunfo de Fernando es también el de una familia al completo. Desde su hermana Lorena, cinco años mayor que Fernando, y que fue quien no quiso el kart construido por su padre para ella, y que pasó a 'heredar' el pequeño de la casa. Su madre Ana, que ha aguantado la ausencia de su hijo durante mucho tiempo cuando estaba en la edad de hacer disfrutar a su madre. Los momentos más difíciles del año lo vivieron en Brasil cuando vieron descomponerse el coche de Alonso en mil pedazos y cómo era llevado en una ambulancia de urgencia hasta el hospital. Alonso es consciente de que triunfar en la F-1 también tiene sus riesgos. "Nunca siento miedo cuando compito pero pienso que no soy en estos momentos consciente de la gran velocidad a la que circulamos, pero cuando se producen accidentes sí pienso en el riesgo, porque todos suelen ser graves, aunque la seguridad en las carreras ha mejorado mucho en los últimos años", explica aquí


Con su victoria en Hungría, parece que haya concluido la temporada, pero matemáticamente también opta al título mundial, aunque le superen Schumacher, Räikkönen, Montoya y Ralf Schumacher. A priori, parece cosa de tres y Alonso deberá esperar al próximo año. "El conductor que logre el título tendrá que pilotar en las tres carreras que le quedan de manera perfecta y entregándose a tope en todas. El que sea más maestro, ganará", concluyó.


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Más de 3 millones lo vieron entrar en meta

Fernando Alonso le dio a La 2 de TVE un 27,7 por ciento de cuota de pantalla, con 2.263.000 espectadores de media, informó ayer TVE. La prueba húngara se convirtió en la segunda más vista del Mundial, por espectadores, sólo superada por el GP de España en mayo, que obtuvo 2.381.000 (26% de share). El minuto más visto obtuvo 3.542.000 espectadores, lo que supone el 38,1 por ciento de cuota, poco después de que Alonso cruzara la línea de meta.


Montoya se impone en un accidentado GP de Alemania





El colombiano Juan Pablo Montoya (Williams) ganó con facilidad el accidentado Gran Premio de Alemania, duodécima prueba del Campeonato del Mundo, en el que seis pilotos tuvieron que abandonar antes de la primera curva, entre ellos el finlandés Kimi Raikkonen (McLaren), el alemán Ralf Schumacher (Williams) y el brasileño Rubens Barrichello wiki (Ferrari).

El español Fernando Alonso (Renault) hizo una salida sublime en la que adelantó a cuatro pilotos, incluido Michael Schumacher (Ferrari), al que fue precediendo durante gran parte de la carrera hasta que un error del debutante Kiesa (Minardi), que se paró en el interior de una curva, obligó al asturiano a salirse de la pista y perder la tercera plaza que ocupaba, para volver a la carrera por detrás del pentacampeón, y decir adiós al sueño de alcanzar su cuarto podio de la temporada.

Sin embargo los problemas del asturiano no acabaron ahí, ya que su compañero de equipo, el italiano Jarno Trulli (Renault), no le dejaba pasar a pesar de que Alonso demostraba ser más rápido, lo que propició que los dos Renault y el Ferrari de Schumacher se juntaran.

Pero sin duda el hecho que marcó el devenir del Gran Premio fue una maniobra un tanto dudosa de Ralf Schumacher tras la salida, antes de llegar a la primera curva, ya que al intentar abrirse hizo un bocadillo a Barrichello que tenía a Raikkonen a su izquierda.

Desde ese momento Montoya, y después de que se quitara de la pista el 'safety car', se dedicó a acumular ventaja sobre todos sus perseguidores y a doblar monoplazas. El colombiano consiguió adelantar hasta al quinto clasificado en la prueba, incluido el pentacampeón del Mundo Michael Schumacher, que no pudo dedicarle una victoria a su afición.

El incidente acabó con el coche del finlandés destrozado contra un muro de protección, Barrichello sin rueda delantera y Schumacher con el monoplaza averiado, lo que obligó a los tres a abandonar, pero el incidente no acabó ahí y otros dos pilotos tuvieron que decir adiós: Firman (Jordan) y Frentzen (Sauber).

Por su parte Michael Schumacher vivió la cara y la cruz de las carreras, primero se libró del incidente que sacó a Alonso de la pista, pero a falta de tres vueltas sufrió un pinchazo en una rueda trasera y perdió así la segunda plaza que tenía asegurada, para terminar siendo séptimo.

Montoya demostró hoy que todavía queda mucho Mundial, con cuatro carreras por delante, ya que con esta victoria se ha colocado a tan sólo seis puntos de Michael Schumacher en la clasificación provisional del campeonato del Mundo que vivirá su próxima cita en Hungría dentro de tres semanas.

Schumacher: El gran favorito ante la nueva temporada





Michael Schumacher es la gran estrella del Mundial de F-1 y afronta esta nueva campaña con ánimos renovados

Apocas horas del inicio de una nueva temporada de F-1, Michael Schumacher, cinco veces campeón del mundo de la disciplina, ofrecía en Melbourne sus impresiones sobre los muchos cambios introducidos en la reglamentación este año y hablaba sobre las sensaciones ante un año crucial.

"Sólo podremos comprobar los efectos de estas modificaciones una vez disputada la primera carrera. Estos cambios no alterarán mi actitud ante un Gran Premio, pero indudablemente sí que afectarán a la preparación, sobre todo porque la jornada del viernes cobra una gran importancia. Preferiría esperar a ver cómo se desarrolla esta primera carrera antes de dar una opinión definitiva sobre estas modificaciones", decía Michael.

A pesar de que aprueba la mayoría de estos cambios, no todos son del agrado de Schumacher. "No estoy de acuerdo con la prohibición del repostaje entre la sesión de calificación del sábado y la carrera del domingo. Tampoco creo que la calificación a una sola vuelta sea una buena fórmula, puesto que los aficionados se pierden gran parte de la emoción que antes suscitaban las sesiones de entrenamientos oficiales", explicaba. "Quizás ese 'espíritu de calificación' se mantendrá en la jornada del viernes, pero esos tiempos no valen para formar la parrilla del domingo. De todas formas hemos de aceptarlo, porque se trata de un nuevo formato que, como mínimo, nos aportará la emoción de una sola vuelta el sábado".

Después de doce años al más alto nivel competitivo se supone que Michael prepara esta nueva temporada con total tranquilidad, pero él remarca que "siempre estoy nervioso antes de una carrera y más si se trata de la primera de la temporada. Nunca sabes lo que te puede deparar un nuevo año, ya que en la F-1 las cosas cambian muy rápidamente. Sientes un cosquilleo en el estómago, una mezcla de alegría y nerviosismo. Y esto sucede aunque no tengas ningún motivo de preocupación. Hemos trabajado muy duro durante el invierno y no hay razón alguna para estar preocupados".

Después de acumular tantos triunfos y títulos Schumacher sigue estando plenamente motivado para competir. "Llevo compitiendo desde los 13 años y nunca he tenido ningún problema para motivarme. A veces tengo la sensación de que he nacido para este deporte, ya que cada carrera es especial para mí y en todas ellas encuentro una motivación”.

Debe decidir si lo deja o renueva
Michael Schumacher tendrá que tomar a lo largo de este año una decisión muy importante, la de su continuidad o no en el Campeonato del Mundo cuando se acabe su contrato con Ferrari a finales del 2004, algo que se espera decida antes de la conclusión de la presente temporada para que la Scuderia pueda planificar el futuro. La decisión de continuar o no en activo depende de él, pero en estos momentos prefiere centrarse en su equipo y en el desarrollo del nuevo monoplaza. "Tengo la enorme suerte de que la decisión depende única y exclusivamente de mí. El día que ya no me apetezca trabajar y ya no me motive el seguir haciendo cosas, entonces será el momento de dejarlo".


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